Como explican admirablemente (y con su punto de enjundia) autores como el psicólogo Gary Marcus en Kluge o el neurólogo David Linden en El cerebro accidental, nuestro cerebro es una chapuza, un amontonamiento de parches que asombra no por su armonía sino porque parecen funcionar lo suficientemente bien como para mantenernos vivos. Y es que nuestro cerebro es propenso a las ilusiones visuales, auditivas y hasta cognitivas (que quedan en evidencia en las falacias que cometemos a diario: os recomiendo ¿Se creen que somos tontos? de Julian Baggini para descubrir algunas). Lo peor de todo, no obstante, es que ni siquiera somos conscientes de lo imperfecta que es nuestra manera de pensar y lo fácilmente que nos engañan los sentidos (o nos autoengañamos, verbigracia el efecto anclaje).
Somos racionales por los pelos. De hecho, la mayoría del tiempo, somos más estúpidos que racionales.
A todo ello sumemos que tendemos a invertarnos explicaciones para llenar nuestras lagunas de conocimiento, aunque esas explicaciones sean incoherentes, tal y como lo hicieron los seguidores de los cultos Cargo: estas tribus observaban aviones de la Segunda Guerra Mundial que aterrizaban llenos de regalos tecnológicos, pero, lejos de admitir que ignoraban lo que estaban presenciando, lejos de ponerse a estudiarlo sistemáticamente, se limitaban a seguir complejos rituales religiosos para que los aviones regresaran (vamos, que inventaron dioses, mitos, sombras que ocultaran sus propias sombras cognitivas).
Para mantener un poco (solo un poco) a raya nuestra estupidez de serie, hace muy poco tiempo (poquísimo, si lo ponemos en perspectiva con los miles de años que hace que corremos por este planeta), un grupo de personas articuló el método científico. Algo así como un juez que arbitra, cuestiona y censura las veleidades de nuestro cerebro propenso a los errores, a la opinión, al sé perfectamente lo que pasa, al se sienten, coño, y todo lo demás.
El método científico no sólo pone en entredicho lo que opina el personal sino que se pone continuamente en entredicho a sí mismo: todo lo que aprueba es temporal y está sujeto a corrección. Pueden existir científicos dogmáticos, al igual que hay personas dogmáticas, pero nunca sus ideas podrán ser dogmáticas frente al escrutinio del método científico: lo que importa aquí son las ideas, no las personas (así, de paso, echamos por tierra otra falacia muy propia de nuestra mente imperfecta: la falacia de autoridad). Las ideas, pues, no se respetan. Si la ciencia respetara las ideas dejaría de ser ciencia y se convertiría en religión. La ciencia dinamita las ideas para construir ideas mejores.
Pero el método científico sigue confinado en laboratorios y otros ambientes estrictamente académicos. Fuera de ellos es un rara avis, una mutación intelectual todavía muy nueva y minoritaria. Esgrimir el método científico en la vida cotidiana es una empresa casi quijotesca, habida cuenta de que, en cuanto nacemos, somos sometidos ya a ritos mágicos de aspersión de agua sagrada. Cuando adquirimos cierta lucidez mental y nos formulamos preguntas medianamente serias, recibimos de padres y maestros respuestas idiotas sobre el origen del mundo, la moral, los sentimientos y otras cosas importantes.
Si no tenemos la suerte de cursar estudios en los que se enseñe qué es el método científico en profundidad, qué engaños hay en el relativismo, por qué la ciencia no es una cosa de laboratorios sino una manera de pensar, entonces acabaremos despilfarrando días y años en aprender de memoria doctrinas religiosas, literarias y filosóficas que existen totalmente desvinculadas de la ciencia, como si aún viviéramos en la Edad Media.
Mitos y supersticiones, por cuestiones económicas y de indigencia intelectual, se enseñan incluso en Universidades; en farmacias se venderán productos que no superan ensayos clínicos (pero a mí me funciona, qué más da); en el entretenimiento de masas el héroe será siempre el que crea sin pruebas, el que conecte con su yo infantil o el que intente perpetuar la Navidad; seguiremos ad infinitum con la cantinela de que tú no lo crees porque no lo has visto, cuando una de las primeras prevenciones del método científico es que, aunque ante ti se aparezca el fantasma de Alejandro Magno afirmando ser el fantasma de Alejandro Magno, tú no puedes empezar a creer en fantasmas por esa razón tan endeble. Pero creerémos, porque las raíces de nuestros pensamientos, tanto pedestres como elevados, siguen conectados con la parte más primitiva nuestro cerebro. Porque no se dispone a la gente de unas buenas tijeras intelectuales para cortar de raíz.
Porque los que opinan son de letras y orgullosos de serlo, porque los intelectuales que ensalzamos no conocen los principios de la termodinámica, porque en cualquier librería la demarcación de ciencias suele ser la que menos anaqueles acapara; porque en los medios de comunicación no hay tantas secciones de ciencia como de cualquier otra cosa (irónicamente, desde el círculo de Viena, la ciencia siempre trata de ser clara en sus exposiciones, pero la gente parece fascinarse con las exposiciones abstrusas de otras disciplinas aunque lo expuesto sea mucho más simple; léase Imposturas intelectuales de Alan Sokal para comprobarlo) porque… en fin, porque prácticamente toda la información que recibimos durante nuestra vida sigue estando, estructural y epistemológicamente, al nivel de los analfabetos que se postraban y rezaban cada vez que restallaba un relámpago en el cielo (como los relámpagos tenían origen divino, las iglesias fueron las últimas en adoptar los pararrayos, por considerarse impíos… hasta que las iglesias empezaron a ser las únicas víctimas de los rayos; pero da igual, zas, zas, y nuestro cerebro imperfecto encontrará otra excusa para seguir postrándose y perpetuando otra sombría superstición).
Como colofón a esta diatriba, soflama o simple catarsis, no puedo dejarme en el tintero (bueno, en el disco duro de mi portátil) el siguiente fragmento del profesor de Lógica de la Universidad de Turín Piergiorgio Odifreddi, extraído de su libro Elogio de la impertinencia, que expone magistralmente esta especie de esquizofrenia del ciudadano de a pie: a pesar de verse rodeado de avances producidos por la ciencia en todas las áreas de su vida, continúa viviendo de espaldas a ella y prestándole más atención a lo que diga cualquiera que lleve túnica blanca, negra o con purpurina:
Por la mañana, la mayor parte de nosotros se despierta con el sonido de un reloj, enciende la luz eléctrica, activa los sifones y cisternas hidráulicas, abre grifos para el agua fría o caliente, coge alimentos de la nevera, prepara el desayuno usando el gas, la electricidad o el microondas, se coloca las gafas, si las necesita, se pone ropa y zapatos producidos industrialmente, conecta una alarma después de haber cerrado la puerta de casa, desciende a la planta baja o al garaje en un ascensor, se mueve con medios motorizados de todo tipo, trabaja en fábricas y despachos ampliamente automatizados, usa continuamente teléfonos y ordenadores, vive en casas de ladrillos calentadas por radiadores, mira la televisión y va al cine, si no quiere tener hijos usa anticonceptivos, si enferma se hace exámenes médicos o radiológicos, toma píldoras y fármacos, se hace operar y trata de prolongar su vida lo máximo posible de manera artificial.
Por tanto, la mayoría de nosotros debería saber perfectamente que el mundo está regulado por leyes mecánicas, termodinámicas, electromagnéticas, nucleares, químicas y biológicas a las cuales apelamos, directa o indirectamente, de manera constante. Y entonces, ¿por qué una buena parte de nosotros se preocupa por la sal derramada, cambia de dirección si un gato negro le atraviesa la calle, evita pasar por debajo de una escalera apoyada en una pared, toca madera o hace los cuernos si ve un coche fúnebre, conoce su signo del zodíaco, lee y escucha los horóscopos, compra productos de herboristería, practica la homeopatía y la acupuntura, se hace tratar por iridiólogos y sanadores, consulta cartománticos y videntes, cree en los extraterrestres, los ángeles, los demonios, las Vírgenes que lloran y la sangre de san Jenaro, se dirige en peregrinación a Lourdes, Fátima y Pietrelcina, se ilusiona con que las plegarias puedan tener efecto sobre su vida, y destina el 8 % de su renta al Vaticano?
No hay que perder la esperanza, es una batalla que tarde o temprano se ganará =)
Seguramente creerás que el espectro es una alusinación de tu mente y si las cosas se empiezan a mover sin motivo aparente creerás que has bebido demás jajajaja
Me recordó a las películas donde los "hombres de ciencia" son unos completos escépticos y aunque todo a su alrededor demuestre que están mal los otros lo siguen negando :p
Luego, si la ciencia está tan a favor de tumbar ideas, no será hora de tumbar el método científico? Quien quita y ya está mal jajajajaja
Algunos puede que destinen el 8% al vaticano por esto: http://www.caritas.es/qhacemos.aspx
No lo digas tan alto, todos los que leemos este blog sabemos que Sergio odia de corazón la iglesia (sospecho que sobretodo la católica) quien sabe, puede que de pequeño un curita quemó sus libros de ciencia jajajaja
Se suele decir que es una batalla perdida de antemano, pues hay pruebas (científicas, eso sí) de que el humano es humano precisamente por la dimensión imaginaria en la que vive, pues es obviamente la imaginación la que luego es utilizada en la creación de herramientas. Por otro lado hay veces que las personas sustituyen una religión por otra, engañándose de pleno, que en eso somos maestros, con el escudo de que "nos queda mucho por saber". En fin, solo con mirar el arrogante nombre que nos pusimos "sapiens sapiens" ya se puede vislumbrar el resto.
hay ong's igual de efectivas y no religiosas...
Sabes que tambien aunque te sorprenda tambien hay gente que hace cosas buenas sin necesidad de creer en hadas y magos con barba, y que dentro de esas agrupaciones magicas hay gente que hace cosas malas, aunque te parezca increíble, pasa.
Conclusión no hace falta religión solo buenas personas como los de caritas o amnistia int. o medicos sin fronteras.
Porque no estamos hechos para la ciencia, entender ciertos conceptos requiere energy ; P, y como seres vivos que somos tendemos a ahorrarla... Solo a unos pocos nos es rentable invertirla
La creencia en la perfección del método científico y en la invalidez de todo lo ajeno a ello es en sí misma un dogma de fe como aquellos que se critican. Con esto no digo que el método sea un error, sino que no es correcto descartar lo que uno no cree, porque hay mucho que escapa a la percepción humana, y por lo tanto a sus juicios y sus métodos. En resumen, escepticismo sí, pero con la mente abierta.
Como empezar el comentario... me considero un hombre que ama la ciencia, me hubiera gustado ser cientifico... aunque ahora estoy en la universidad buscando un buen porvenir... Que el hombre busca muchas respuestas en los mitos y lo paranormal es algo que no se puede evitar... Y es algo que la ciencia a explicado y yo lo entiendo muy bien: El ser humano es consciente de si mismo a un nivel que ningun ser vivo conocido llega, este puede volverse loco con tantas preguntas sin respuesta, imaginanos en las cavernas!! no sabiamos nada pero teniamos inquietudes por todo!! Asi somos, queremos saberlo todo pero nosotros no conociamos el metodo cientifico, asi que para dar respuestas que nos tranquilizasen creabamos dioses. Ademas esta demonstrado que nos a ayudado pues estamos adaptados evolutivamente! Hay una region del cerebro SOLO para la "Religion", "más allá" o los enanitos verdes!
Con esto no quiero decir que todos tengamos que ser unos supersticiosos ni nada por el estilo... Solo que asi es como somos y no podemos evitarlo (aunque algunos tengan mas desarrollado su cortex frontal... =D) La verdad es que esto es algo que siempre me ha fascinado, somos tan conscientes de nosotros que tuvimos que crear dioses y mitos para que nuestra vida fuera mas llevadera. Estoy convencido que si a un ser humano de la edad de piedra le enseñas como a uno de hoy en dia la ciencia cuando aun es joven se suicidaria... No es facil hacerse a la idea de que somos lo que somos y que un dia moriremos como flores, es mas facil pensar en otra vida. Simplemente...
Esto sin hablar de las religiones, de verdad es decir el cristianismo, judaismo etc... porque aunque hicieran mucho mal, tambien trataban de hacer mucho bien. Me explico: ¿Sabeis porque los judios no pueden tomar carne de cerdo? Es carne impura, jaja ya ya, pero sabeis porque CREARON que era carne IMPURA? porque hubo epidemias de la "tenia" ya sabeis esa lombriz que se queda pegada en el intestino de los animales y que acaba matandolos... pues bien como sabreis si comes carne de un animal infectado sus crias se quedan en tu intestino y acabas muriendo si no se te trata. Si se prohibe comer esa carne no importa que conozcas la causa de la muerte, simplemente es un animal impuro! asi se salva mucha gente (Bueno muchos borregos)
Y hablando de borregos! no creeis que la mayoria de religiones imponen una moral que nos benefició? ahora mismo la mayoria de la gente no necesita la moral de la religion porque sencillamente necesita "actualizarse" (cosa que ninguna religion quiere/debe hacer, pues estan creadas para ser inmutables y asi depaso dar apoyo firme a la sociedad) pero no creeis que las sociedades antiguas las necesitaban? en serio? pero si eramos borregos! si se nos hubiera dado las libertades de hoy dia sin ninguna moral ni conocimientos (que hoy dia tenemos) madre mia lo que hubiera pasado...
En cuanto al tema de que las religiones han intentado sabotear nuestros intentos por llegar a "la luz" es decir adquirir conocimientos empiricos, lo hicieron muy mal ahí si que "la cagaron" XD las razones pueden ser muchas, mantener la clase clerical mas alto, mantenernos en la inopia... pero bueno (gracias a dios XD) llegamos al siglo de las luces...
Bueno me ha quedado un cacho comentario increible... jeje me gustaria hablar en persona con el que ha escrito el post pero no creo que sea posible... asi que me limitare a meterme un poco con algunas cosas que ha comentado. Se a metido con la filosofia, WTF? La filosofia en mi opinion es la posibilidad de no perder la cabeza cuando uno intenta verse las caras con "dios" (como diria Sheldon de bigbangtheory) es decir la filosofia puede enseñar muchas cosas y de hecho en un inicio la ciencia y la filosofia iban juntas... filosofia viene de philo sophia amor por la sabiduria...
Si los cientificos no son en parte filosofos no se que seran... Bueno si has llegado hasta aqui enhorabuena! Pero seguro me he dejado cosas sin explicar y otras cuantas en el tintero jeje Saludos
Usando el método científico: Si ves fantasmas y te hablan, duda de tu percepción, haz pruebas y experimentos que lo corroboren, busca testigos que vean lo mismo que tu a la vez que tu lo ves(los testigos ayudan, pero no demuestran nada), si después de haber puesto todos los medios para demostrar que esta ahí sigues sin poder demostrarlo, vete al psiquiatra, estas como un cencerro. Si lo demuestras ganas el Nobel, por descontado.
Obviando el método científico: Fliparas porque estas hablando con Alejandro magno, correrás a contárselo a todo el mundo, aseguraras que estaba allí, tu lo has visto, te sentirás especial por poder ver lo que otros no, encontraras quien te crea(siempre aparecen), si tienes suerte fundaras una secta y si no acabaras con una camisa de fuerza.
Los escépticos solo se doblegan ante las pruebas, si las aportas los tienes comiendo de tu mano, pero si te limitas a afirmar y afirmar, y volver a afirmar sin mas, te despellejan(afirmar que todo lo demuestra no es demostrar).
Claro que la ciencia esta a favor de tumbar las ideas actuales, pero por otras que hayan demostrado mas validez, y si conoces un método mejor que el científico para validar una idea proponlo, pero debería ser capaz de generar predicciones que se cumplan, el método actual lo hace bastante bien, pero puede ser mejorado, seguro, sustituido, no creo. Sin embargo, si lo encuentras, lo pones a prueba, y demuestras que funciona estaré encantado de apoyarlo.
Atentamente: Un escéptico tocapelotas
El que un elemento X escape de nuestra percepción en la actualidad no implica que sea así en un futuro.
Solo vea a las bacterias... o los átomos.
¿Intentas darle validez a tus ideas basándote en las películas?
ಠ_ಠ
fixo, lo has explicado estupendamente. Enhorabuena.
Un saludo.
Hacía tiempo que no veía un artículo tan bueno por aquí. Enhorabuena.
Idem, las cosas que la ciencia no puede entender y/o argumentar, no deben ser descartadas, sino más bien investigadas y cuestionadas.
Según la ciencia el humano es humano por su genoma. Es decir, lo que determina que somos humanos son los genes. Hasta aquí lo que se sabe sobre qué es un ser humano. Que yo sepa, no ha sido demostrado que la imaginación defina al ser humano.
Suena bastante dogmático eso de buscar "científicamente" otras características intrínsecamente humanas que nos separen de los animales. De hecho, casi todas las posibles características (casi siempre buenas) que se han postulado como definitorias del ser humano, han ido cayendo como las piezas de un serpentín cuando han sido observadas en otras animales. De verdad que hay investigaciones más interesantes que la de buscar algo gue nos defina como humanos sólo para ponernos por encima de los demás seres.
No es un dogma de fé creer sólo en lo que se ve o se prueba, sino todo lo contrario. "Creer" no es igual que "fé". La fé es creer en algo porque sí, sin necesidad de pruebas. El método científico llevado a rajatabla significa no tener fé en absoluto.
No soy creyente de ninguna religión y me encanta la ciencia, el método científico y todo lo demás. ¿Pero de verdad es necesario decir lo estupidos que son los que creen en alguna religión o Dios para que resulte más creible lo que se está diciendo? ¿o es simplemente vanidad? ¿te crees más inteligente que los que creen en dioses irracionales, simplemente por este motivo? Digo esto porque me extrañaría ver un artículo en el que no se hiciera mención de la religión y de los estupidos que son. Y por supuesto, lo listo que somos los que creemos en la ciencia.
Hacía tiempo que no pasaba un rato tan bueno por estos lares.
Sergio, gran artículo, tal vez un pelín abrasivo de más, para limar asperezas con las personas con gran capacidad de imaginación, o demasiado confiandas... pero se aborda un tema que me ha influido sustancialmente a la hora de relacionarme con los demás, especialmente a la hora de encontrar una pareja estable.
EN cualquier caso para convencer a cualquier persona, siempre es mejor hacerlo con un tono amable y cercano, y no es nada sencillo mantener la calma, cuando desde pequeños nos han enseñado a mirar, pero no ver.
Mi fascinación más grande la reservo para importantes científicos creyentes en diversas religiones. He tenido profesores de ciencia creyentes, que he admirado mucho, y que no entiendo como seguian ritos religiosos.
Un abrazo a todos los aliados de la comunidad científica.
Que una organización que tiene como principal misión y uso de sus recursos el adoctrinamiento, derive una pequeña parte de sus medios a la beneficiencia, no la convierte en el mejor ejemplo de la lucha contra la pobreza y la justicia social. Hay cientos de organizaciones que luchan por ayudar y aportar y no usan sus actos para hacer proselitismo.
"Porque los que opinan son de letras y orgullosos de serlo"
Claro, solo nosotros opinamos ¬¬
Me parece igual de estúpido "presumir" de no saber de ciencias por ser de letras, que atacar a las letras por ser de ciencias.
Por lo demás... Entretenido de leer.
Xavier, creo que no quedó claro el sentido de la frase: la mayoría de los que tienen tribunas públicas son de letras y no le dan importancia ignorar cuestiones elementales de ciencias (socialmente no se castiga). Obviamente, lo contrario tampoco es deseable (pero es menos frecuente porque socialmente sí se condena). Las "dos culturas" de C.P. Snow están más vigentes que nunca.
Y yo, a nivel académico, soy de letras.
Por lo demás... "Let Me Entertain You".
Buena disertación, muy de acuerdo con gran parte de lo que has dicho, sobre todo, con la idea global que quieres transmitir. Pero no desestimemos el valor de las letras. Entre innumerables cosas, a ellas se debe el precedente del método científico (pensamiento crítico). Es más, sin el estudio y trabajo de las letras nunca podrías haber desarrollado y entrelazado todo ese razonamiento. Es bien cierto que la mayoría de acedémicos o estudiosos de letras son cantamañanas, oportunistas o mercenarios (también los hay a patadas en las ciencias experimentales). Pero no olvides que las letras también tienen su propio método científico aunque el reto, hoy por hoy, es otorgarle una base empírica más amplia y certera. De hecho, en "mi opinión", las letras son la única herramienta que pueden sacarnos de este atolladero de ignorancia generalizada.
Completamente de acuerdo. En la sociedad parece que es bueno creer en alguna tontería, sino te consideran frío o carente de sentimientos
Seria divertido hacer un listado de películas Hollywoodenses en las que los científicos salgan peor parados, sólo por diversión y tal vez para alertar a la población de las mismas :p
La que se me viene a la mente ahora: el científico loco de Independece Day.
Buenas,
En primer lugar quería dar la enhorabuena al redactor por tan interesante artículo. En el escrito se defiende un punto de vista válido, pero que yo, personalmente no comparto. Yo no definiría el cerebro humano como "imperfecto" basándome únicamente en la capacidad racional del mismo. Los procesos cognitivos desarrollados por el cerebro están sujetos a una ingente cantidad de variables, ergo la evaluación basada en ese criterio no es válida. De hecho, junto con nuestra morfología física, el cerebro es el órgano que mas notablemente ha evolucionado a lo largo de milenios. Una de las pruebas de su evolución es que nos ha permitido desarrollar herramientas para ayudarnos a sobrevivir. La ciencia y la religión son herramientas y han de ser juzgadas como ello, nunca jamás han de ser entendidas como dogma. Además, enfrentarlas entre sí solo puede producir un debate estéril, porque vivimos atados a una ley que todos conoceréis como "relatividad" y que hace muy difícil alcanzar lo que llamamos "verdad", un ejemplo:
- La ciencia ha ayudado a mucha gente a lo largo de la historia. - La religión ha ayudado a mucha gente a lo largo de la historia. - La ciencia ha matado a millones de personas a lo largo de la historia. - La religión ha matado a millones de personas a lo largo de la historia.
Sacad vosotros vuestras propias conclusiones, pero la responsabilidad de lo que pasa no recae en las herramientas, sino detrás de las personas que las esgrimen. Pero vamos, que podéis seguir debatiendo sobre el tema y cuando os aburráis siempre os quedará el Madrid-Barça, así echáis la tarde.
Volviendo a la perfección del cerebro, no puedo imaginarme como sería un "cerebro perfecto" (perfección es otro concepto altamente relativo), pero si que creo que seguirá evolucionando y creando nuevas herramientas que marcarán la evolución del mismo, es una paradoja casi mágica.
Siento la parrafada, un saludo a todos.
La religión es dogmática por definición (al menos la cristiana, que es la que conozco). Y la religión no mata (ni siquiera se sospecha que dé cáncer), es la gente la que mata (aunque sea con la excusa de la religión).
Y eso de que la ciencia ha matado a mucha gente, pues como que no. Cuándo. Si te refieres a la bomba atómica, y similares, no es la ciencia la que ha matado a la gente, sino las personas que la utilizaban, es decir, los gobiernos a través de sus ejércitos. Sí, los mismos ejércitos que también han sido usados por religiosos extremistas para imponer sus ideas.
De todos modos, y siguiendo con las comparaciones, todavía no sé de ningún caso en el que una horda de científicos hayan arremetido contra un grupo de gente científicamente inculta y los hayan quemado por no saber qué es la segunda ley de la termodinámica. Tampoco de ningún lobby de gente con bata blanca que manipule a su gobierno para que su país invada por la fuerza al país vecino a causa de que no ha invertido lo suficiente en ciencia.
Decir que la ciencia ha matado gente es como decir que el conocimiento ha matado gente. No es el conocimiento el problema...
Saludos, es la primera vez que paso por aquí y me parece una reflexión interesante. No pocas veces discurro sobre lo mismo.
Como comentario constructivo, Sergio, creo que te has cebado en detalles descalificadores que mas que ayudar a ilustrar tu punto sirven, como puede verse por los comentarios, de distractores y creadores de polémicas innecesarias. El artículo está repleto de observaciones que podrían servir para que cualquiera pudiera empatizar con alguna de ellas y ver como, efectivamente, todos tenemos algo de estúpido algunas veces.
Por lo demás, (y por ayudarte a polemizar contra un colectivo que has dejado libre ;) me encanta la frase: "si la ciencia respetara las ideas dejaría de ser ciencia y se convertiría en religión", más en estos tiempos que corren pues resume perfectamente la actitud de la grandísima mayoría de economistas, incapaces de "bajarse de su burra particular" adoptando enfoques puramente dogmáticos que convierten su ciencia precisamente en religión.
Esta muy bien el articulo, pero tengo que discordar con el señor Piergiorgio en el punto donde da a entender que la vida solo ha desarrollado en este planeta. No es el hecho de "Creer en extraterrestres" si no que el universo es demasiado grande para que la vida solo haya desarrollado en nuestro planeta. Eso es creer en las "probabilidades" y en la ecuación de Drake.
Estoy leyendo un libro de Jorge Volpi "Leer la Mente"... es genial.
Creo que te lo has tomado a la mala. Para empezar, dice "somos" y no "son", osea, que se está incluyendo en la descripción que realiza. Para seguir, no es creerse más inteligente que aquellos que creen en dioses, sino aquellos que creen en cualquier cosa que les cuentan. Se menciona el ejemplo del fantasma; claro que si a eso lo consideras un dios, pues tendríamos diferentes la definiciones.
Así mismo, menciona otros ejemplos, como el relativismo, la falacia de autoridad y demás, así que no es un ataque a los creyentes de dioses, sino a los creyentes de falacias, de mitos, de incoherencias y demás.
Claro que, podrás decir que incluso así es egocéntrico y prepotente creerse más que ellos, pero el objetivo del artículo era decir que es estúpido creer en algo solamente por querer creerlo, cuando hay mucha información, pruebas, evidencia y formas de constatar que estás errado.
No entiendo como todo puede tomarse tan visceral solamente por una palabra en el título del artículo.
Saludos
Referente al artículo: ¡AMÉN HERMANO!
Jajaja Sergio hacía el final del articulo te ha salido una vena nazi-científica xD
Bromas a parte un muy buen artículo me ha encantado.
Pues según me doy cuenta, a mucha personas le sucede que la lavadora, el auto, el celular, los aceleradores de partículas, etc, no les dan ese sentimiento de trascendencia, de que la vida vale la pena, que muchos necesitamos (por más anuncios, diseño e innovación que le echen). Se podría educar a la gente, con argumentos serios (aunque sean filosóficos) de porque la vida es valiosa aunque no seamos más que meros accidentes de la materia.
Hasta ahora la principal respuesta que da la sociedad actual para llenar el hueco que deja las religiones en la gente común, es el consumismo sin límites (que causa más mal que bien). Sobre todo en países como Estados Unidos.
Pues, según me doy cuenta, a mucha personas le sucede que la lavadora, el auto, el celular, los aceleradores de partículas, etc, no les dan ese sentimiento de trascendencia, de que la vida vale la pena, que muchos necesitamos (por más anuncios, diseño e innovación que le echen). Se podría educar a la gente, con argumentos serios (aunque sean filosóficos) de porque la vida es valiosa aunque no seamos más que meros accidentes de la materia. Hasta ahora la principal respuesta que da la sociedad actual para llenar el hueco que deja las religiones en la gente común, es el consumismo sin límites (que causa más mal que bien). Sobre todo en países como Estados Unidos.
Ja. Es cierto. Pero supongo que se refirere a la creencia en la presencia de extraterrestres aquí en la Tierra.
El texto señala ciertas cosas que están bien, pero me parece que comete ciertos errores al mezclar algunas cosas con otras (o, mejor dicho, colocar ciertas cosas al nivel de otras). Por otra parte, me parece exageradamente atrevido y falto de modestia hablar acerca del "despilfarro" de estudiar "doctrinas religiosas, filosóficas o literarias totalmente apartadas de la ciencia, como si aún viviésemos en la Edad Media". Dejando el esnobismo a un lado y la autocomplacencia exhibicionista con la que los ignorantes se pueden acercar a filosofía, el arte y demás, el estudio de realidades inmateriales puede ser algo profundamente revelador, aunque el autor cometa el error o no explique suficientemente que el método científico se puede aplicar a mucho más que a lo material (y con esto no quiero decir que no valore el bienestar material que el esfuerzo de grandes mentes me ha garantizado). Le recomendaría al autor la lectura de las densas y "abstrusas exposiciones" de Weber, quien con su teoría de las ideas que generan estructuras, fruto de un esfuerzo de observación e imaginación, ofrece una de las explicaciones más potentes acerca de fenómenos como la ciencia y el pensamiento racional. Reconozco la lección que, me imagino, el autor pretende dar con el texto: reflexiona acerca de todo de forma rigurosa; pon en cuarentena tus certezas porque podrían no serlo; no temas corregir tu rumbo si con ello te acercas más a la verdad, sea esta lo que sea; y otras muchas cosas. Pero creo que se peca de cierta ingenuidad cuando el discurso procientífico se convierte, como en esta pieza, en una gran narración autojustificadora y excluyente -un producto de la nostalgia del pensamiento absoluto, que diría George Steiner (quien, por cierto, a través de la observación y la mera intuición, aporta uno de los escritos más claros acerca de la falta de grandes referencias en la vida del hombre contemporáneo)-. Dicho en otras palabras: creo que la motivación que subyace en el texto del autor es llenar de una manera burda y, aunque le pueda pesar, emocional, el vacío cognitivo de su cerebro. Más aún: siguiendo a Simmel, la creación y consumo glotón de estos textos evidencian las líneas de demarcación que deseperadamente todos construimos alrededor de nosotros y de nuestras identidades grupales, en un intento de ponerle fronteras "al resto"-Simmel: otro buen autor que sabía ver el universo dentro de un grano de arena (la moda burguesa), pero de escritura demasido recargada para los amantes de lo sintético-. Probablemente, lo más acertado del artículo llega al final, cuando el autor, en un alarde de humildad, cierra su discurso con las palabras "soflama" y "catarsis", en el sentido más acertado freudiano del término.
Los seres humanos no tomamos decisiones aplicando el método científico en cada instante, a pesar de que estamos bregando con la tecnología todo el día, como sostiene Odifreddi. Si fuese así, la parálisis sería absoluta. El método científico es una construcción cultural moderna para dudar de la veracidad de lo que nos es trasmitido del pasado. Y requiere tiempo que no tenemos para decidir y actuar. La evolución biológica nos dotó de un cerebro emocional y de otras armas poderosas para movernos por el mundo y relacionarnos con los demás de forma rápida y eficaz en cada momento de nuestras vidas. Las emociones son las etiquetas que nos ayudan a elegir en cada momento. Por supuesto que esto tiene sus implicaciones negativas en forma de creencias absurdas y mitos que nos impulsan o nos aplastan como una losa. Pero no por ello los escépticos tienen que estar sacándonos los ojos todos los días a los que por herencia cultural, menor formación o por genética no logramos la sofisticación intelectual de la que hacen gala. Yo creo que la educación científica es fundamental para formar ciudadanos críticos y comprometidos, pero también tenemos que aceptar e intentar hallar una explicación también científica, sin menospreciar a nadie, de por qué hacemos lo que hacemos, somos como somos y creemos lo que creemos muchas veces de forma irracional. Simplicisimus
yo solo informé de artículos que he leído, por eso dije que con el arrogante nombre que nos hemos puesto... etc. Siento no haber dejado el comentario lo suficientemente claro.